Se conoce como humedad de cimientos o humedad ascendente a la producida por el agua que, proveniente del terreno, asciende desde los cimientos a los muros de la edificación hasta alcanzar una cierta altura.

La humedad ascendente es producto de la permeabilidad o ausencia de la capa aisladora horizontal, estructura montada durante la edificación de los cimientos. En consecuencia, la humedad del terreno asciende por los poros del ladrillo por el fenómeno de capilaridad. En su trayecto, las propiedades del agua desmineralizan los muros y depositan allí los sedimentos orgánicos e inorgánicos del suelo. El resultado de este conjunto de fenómenos es percibido en el deterioro de los muros, ya sea en el desprendimiento de la pintura o del revoque, manchas a lo largo del muro, anidación de moho/ hongos, malos olores, la biodegradación del inmueble adyacente, etc.

El fenómeno, conocido como capilaridad, es la propiedad que tienen los fluidos de alcanzar alturas variables cuando se sitúan en el interior de tubos de pequeño diámetro o capilares.

Tiene su origen en la tensión superficial existente entre el líquido y las paredes que moja, esfuerzo que en los tubos capilares se impone sobre el de gravedad, y en definitiva, actúa bajo la ley de los vasos comunicantes.

La humedad degrada los materiales componentes de las edificaciones y, en un plazo indefinido, puede ocasionar su ruina.

En efecto: las aguas subterráneas debido a su gran mojabilidad, son capaces de ascender desde las capas profundas del terreno a los cimientos, y desde éstos, a los elementos portantes del inmueble. Durante el recorrido diluyen sus sales y las contenidas en los materiales de construcción.

Consecuencias:


  • Manchas longitudinales sobre el muro
  • Desprendimiento de la pintura o del revoque
  • Génesis de colonias de moho/ hongos
  • Descomposición de algunos materiales, al modificar su naturaleza química.
  • Ruptura o resquebrajamiento de algunos materiales, al cristalizar las sales solubles.
  • Rupturas en los ciclos hielo-deshielo.
  • Erosión de los paramentos exteriores, con la ayuda de los agentes meteorológicos.
  • En colaboración con otros seres vivos, propiciar la biodegradación del inmueble.
  • Producción de vapores nocivos para las vías respiratorias.

Picar el revoque reemplazándolo por otro a base de cementicios hidrófugos no solucionaría el problema. La humedad se moviliza por el ladrillo, y no sólo por el revoque. La humedad continuará ascendiendo o relocalizándose para manifestarse en algún otro lugar del muro. Esto sucede debido a que la capa aisladora continúa siendo permeable (o inexistente), la humedad no detiene su recorrido por el ladrillo y se relocaliza en cuestión de tiempo.
Uno de los problemas de mas difícil solución en viviendas y edificios es la humedad que aparece sobre los "zócalos" y que proviene de los cimientos.Esto se debe a la mala aislación o deficiencia de la capa aisladora que permite que el agua presente en la tierra se filtre y ascienda por las paredes, dañando revoques y generando inconvenientes:
  • De salud: los ambientes húmedos contribuyen a la proliferación de bacterias, virus y hongos.
  • Económicos: las continuas reparaciones demandan altos costos.
  • Sociales: una vivienda con paredes manchadas por humedad da aspecto de abandono.

  • Por otro lado, si la humedad no es erradicada en un tiempo prudencial, puede modificar la estructura física de los materiales llegando a su destrucción. Esto es el mas grave de los problemas que deberá afrontar quien no haya tomado los recaudos en tiempo y forma.

    Generalmente la humedad de cimientos es debido a defectos en la construcción de esta capa aisladora, o a su envejecimiento y permeabilidad por el paso de los años; la única solución posible es poner manos a la obra inmediatamente.

    EXISTEN DOS SISTEMAS PARA TRATAR LA HUMEDAD DE CIMIENTOS Y SIBACO CUENTA CON AMBOS.






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